¿Quién soy?
Un día cualquiera me puse frente a un espejo y dije: ¿Quién soy?Una voz, desde dentro, me dijo "Eres tú, quien está frente al espejo.". Pero, ¿quién soy yo? ¿Yo soy ésto? ¿Una imagen? ¿Una cabeza firme sobre un cuerpo? ¿Una expresión? ¿Una cara? ¿Un gesto? ¿Un físico atractivo para unos aunque horrible para el resto? Nadie contestó y se hizo el silencio.
Otro día me planté frente al espejo y dije: ¿Quién soy?
No soy sólo ésto, no me define ni mi imagen ni lo que llevo puesto. Soy un cúmulo de ideas y pensamientos pero, ¿sólo éso? No, por supuesto que no. Yo soy yo y mi situación, mi momento, esté triste, eufórico, enfadado o contento. Pero una voz volvió a hablar diciendo "No lo entiendo, ¿por qué entonces estás descontento con tu imagen por no agradar al resto?" Es cierto. Pero de pronto otra voz surgió de lo más adentro y gritando dijo:
"¿Qué más dará el resto? ¿Por qué seguir intentando gustar a estos, esos o aquellos? Quien más importa en tu vida eres tú, tenlo claro. Tu físico no debería ser ninguna carga, ningún peso, aunque cueste creerlo. No hay por qué darle tanta importancia a algo tan subjetivo, porque para algunos serás precioso y para otros otro más. ¿Qué más dará? Quien te quiera lo hará por como eres en realidad, quien te quiera lo hará de verdad sin importar la imagen que hay detrás. E intentar ser feliz, sin más. Disfrutando lo simple que es lo que importa de verdad; ese apoyo incondicional, algunas risas, algunos gestos como escuchar música e inconscientemente bailar... No es tan difícil ser feliz, ¿quizá? Disfrutar solo, o acompañado de los que quedan, los que se fueron o los que quedan por llegar. Es hora de cambiar, ¿no crees? Es hora de actuar por ti y para ti, por tu felicidad y nada más. Es hora de dejar de dejarse atrás, vales la pena, valórate. Es hora de sobreponer tus intereses sobre los intereses de los demás. ¿Por qué tu felicidad debería valer menos? Eres tú quien se pone un precio. No te definas. Quizá no seas el mejor pero tampoco eres como el resto. Quizá no seas el mejor pero no intentes serlo. Ser tú mismo, ese sí es un buen reto."
¿Quién eres tú? Pregunté entonces.
La voz volvió a hablar "Yo soy tú, tu yo del más adentro. Soy quien te dice lo que sabes aunque no quieras verlo. Soy ese otro Carlos, ese gran desconocido, que intenta ser feliz intento tras intento. Encantado de hablar contigo (o conmigo) de nuevo.".
